Archivo del Blog

domingo, 8 de mayo de 2016

Amor

Segundos, minutos, horas acumuladas por miles es lo que hasta hoy comparto a tu lado; hermoso ser que logró ver belleza en mí. Llegaste a mi vida sin perjuicios ni expectativas y te aventuraste a abrir el libro de aquella chiquilla perdida entre pensamientos y palabras muy complejas para su edad. Le extendiste la mano y tomaste una decisión apresurada para compartir y unir los caminos del destino. No había tiempo que perder, ella acaparaba el pensamiento a cada instante, era distinta, difícil y etérea. Algo totalmente desconocido a todo aquello a lo que te rodeaste hasta ahora. Y aquí estaban, dos almas cruzcadas en un pasillo cualquiera con el corazón corriendo a mil, sabiendo todo lo tonto que iba a ser capaz por esto que se siente, que se decide y que crece sin control. Años han pasado desde ese primer instante que sus ojos se miraron por primera vez y aún existen sentimientos y decisiones diarias que alimentan esa flor roja de amor.

-Marta González-

No hay comentarios.:

Publicar un comentario