Archivo del Blog

martes, 10 de mayo de 2016

Ególatra

¿Alguna vez te has puesto a pensar en lo ególatra y egocentrista que se ha vuelto el ser humano?. En este mundo de redes sociales y comunicación constante no estamos a salvo de caer en la tentación de publicar cualquier buena acción que realicemos, por que ya no nos basta con realizarla por una cuestión de moral, de valores o simplemente por que nos satisfaga el mismo hecho; no, ahora la única razón tangible y de peso para hacer una buena acción es poder revolcarnos en la inmundicia de la idolatría que nos ofrecen las masas descerebradas por las tecnologías. Ya puedes dormir tranquilo, las buenas acciones que realizas día a día a nadie le importan, guardalas en tu corazón y dulces sueños.

-Anónimo-

domingo, 8 de mayo de 2016

A veces me pongo a pensar, si pudieras cambiar algo del pasado para estar en otro lugar o simplemente para hacer algo que siempre quisiste,  ¿Dejarías de ser tú? O simplemente serías una versión mejorada de ti mismo. ¿Cuántas personas se lamentan día a día por no haber hecho esto o aquello en el momento oportuno o cuando eran más jóvenes? Su cerebro los sabotea y les repite una y otra vez que ya es muy tarde, que tienen que resignarse con lo que tienen y aprender a vivir con eso, pero me niego rutundamente a ser el títere de mis pensamientos negativos porque siempre se puede aprender  algo nuevo, hacer algo que siempre quisiste hacer o simplemente vivir. Los impedimentos son mentales nunca físicos.

-Anónimo-

"Si la única visión que tenemos de nosotros mismos proviene del espejo social (del actual paradigma social y de las opiniones, percepciones y paradigmas de las personas que nos rodean), la concepción que tengamos de nosotros será como la imagen reflejada en los espejos deformes de los parques de atracciones."

Stephen R. Covey.

《A veces ignoramos lo que la vida nos proporciona y sufrimos luchando por obtener lo que nunca será nuestro,  y cuando te das cuenta, haz perdido lo único que sí tenias, el momento presente.》

-Sandra Quirós-

Amor

Segundos, minutos, horas acumuladas por miles es lo que hasta hoy comparto a tu lado; hermoso ser que logró ver belleza en mí. Llegaste a mi vida sin perjuicios ni expectativas y te aventuraste a abrir el libro de aquella chiquilla perdida entre pensamientos y palabras muy complejas para su edad. Le extendiste la mano y tomaste una decisión apresurada para compartir y unir los caminos del destino. No había tiempo que perder, ella acaparaba el pensamiento a cada instante, era distinta, difícil y etérea. Algo totalmente desconocido a todo aquello a lo que te rodeaste hasta ahora. Y aquí estaban, dos almas cruzcadas en un pasillo cualquiera con el corazón corriendo a mil, sabiendo todo lo tonto que iba a ser capaz por esto que se siente, que se decide y que crece sin control. Años han pasado desde ese primer instante que sus ojos se miraron por primera vez y aún existen sentimientos y decisiones diarias que alimentan esa flor roja de amor.

-Marta González-

domingo, 1 de mayo de 2016

Deseo

Deseo
Encarnarme en tus huesos
Viajar en los vientos de tus cabellos
Soltar tus días
Y quedarnos en una noche singular

Deseo encogerme
Para caber en tu mano
Navegarla sin prisa alguna
Dormir sobre la punta de tus dedos

Sobre tus poros dejar las marcas de mis besos
Acariciar la vida que llevas dentro
Correr por tus espaldas
Y bailar sobre tu mirada

Te deseo libre, completamente libre
Sin atavíos en tu alma
Sin anclajes en tu opinión distinguida

Deseo ir a tu lado sin persuadirte
Observando la mujer libre que eres
Marcando pasos tamboriles
Resonando al mundo tu libertad de mujer

-GS32-

Amor

Segundos, minutos, horas acumuladas por miles es lo que hasta hoy comparto a tu lado; hermoso ser que logró ver belleza en mí. Llegaste a mi vida sin perjuicios ni expectativas y te aventuraste a abrir el libro de aquella chiquilla perdida entre pensamientos y palabras muy complejas para su edad. Le extendiste la mano y tomaste una decisión apresurada para compartir y unir los caminos del destino. No había tiempo que perder, ella acaparaba el pensamiento a cada instante, era distinta, difícil y etérea. Algo totalmente desconocido a todo aquello a lo que te rodeaste hasta ahora. Y aquí estaban, dos almas cruzcadas en un pasillo cualquiera con el corazón corriendo a mil, sabiendo todo lo tonto que iba a ser capaz por esto que se siente, que se decide y que crece sin control. Años han pasado desde ese primer instante que sus ojos se miraron por primera vez y aún existen sentimientos y decisiones diarias que alimentan esa flor roja de amor.

-Marta González-